Los esguinces son lesiones articulares que afectan, fundamentalmente, a los ligamentos y que se producen por culpa de un movimiento forzado excesivo.

Aunque pueden producirse en hombros, rodillas, codos y muñecas también, los más habituales son los de tobillo. Y, en este sentido, el uso de una tobillera para esguinces se antoja imprescindible para disfrutar de una recuperación rápida y completa.

Sin embargo, ¿sabes cuánto tiempo debes utilizarla? Aquí te lo explicamos.

Tobilleras para Esguinces de distinto tipo

No solo existe un único tipo de esguince. De hecho, antes de elegir una tobillera para esguinces, es necesario conocer el grado de este para escoger la más adecuada.

En este sentido, los esguinces más leves son los de grado I. En ellos se produce un mínimo desgarro de las fibras de los ligamentos afectados.

Esto provoca una ligera inestabilidad y un dolor intenso a la presión tras pasar un plazo de entre 2 y 4 horas. Por su parte, en los esguinces de grado II se produce un desgarro parcial del ligamento y lesión capsular.

El dolor aparece de forma espontánea y va acompañado de hematomas, inestabilidad y contracturas musculares reflejas.

Finalmente, los esguinces de grado III, que exigen la inmovilización total de la articulación y, en muchos casos, cirugía, son aquellos en los que se produce la rotura total del ligamento.

La inestabilidad es tan alta que resulta imposible apoyar el pie en el suelo. Esta, junto al dolor, es perceptible desde el primer momento y sin necesidad de aplicar presión sobre la piel.

Los distintos tipos de tobilleras para esguinces

En primer lugar, tenemos que hablar de las tobilleras de neopreno. Están pensadas, única y exclusivamente, para esguinces leves.

Aportan compresión y calor a partes iguales, pero poseen el hándicap de no transpirar. Suelen incorporar un velcro para facilitar su ajuste y nunca deben utilizarse durante más de 6 horas seguidas.

También debemos hacer referencia a las tobilleras estabilizadoras, que son las más usadas dentro del mundo del deporte profesional. Están pensadas para tratar esguinces leves y moderados y son muy útiles también para prevenir este tipo de lesiones en tobillos poco fortalecidos.

Pueden llevarse durante todo el día mientras se tenga que caminar o hacer ejercicio y retirarlas al llegar el momento de ir a la cama. Su principal ventaja es que se pueden utilizar con unas zapatillas con cordones sin ningún problema. En el caso de los esguinces más graves, es necesario llevar una escayola durante un tiempo determinado antes de poner la tobillera.

En definitiva, el tiempo de uso de la tobillera para esguinces debe ser impuesto por un traumatólogo o fisioterapeuta. Sin embargo, con las directrices que aquí te hemos comentado, tendrás mayor capacidad para dilucidar cuál necesitas y cuánto tiempo debes ponértela.